domingo, 1 de junio de 2008

LA VANGUARDIA EN AMÉRICA LATINA: MOVIMIENTOS


Max Horkheimer (front left), Theodor Adorno (front right),
and Jürgen Habermas in the background, right, in 1965 at Heidelberg




Vanguardismo
El vanguardismo es la tendencia, en una obra de arte cualquiera, o de un artista, a introducir elementos innovadores respecto de las formas tradicionales o convencionales. También se entiende como excesiva preocupación por desplegar recursos que quiebren o distorsionen los sistemas más aceptados de representación o expresión, en teatro, pintura, literatura, cine, etc. Aunque solía usarse, de manera eventual y frecuente, en forma peyorativa, refiere claramente a la designacion de movimientos artísticos renovadores, y en general dogmáticos, que se produjeron en Europa en las primeras décadas del siglo XX y que son agrupados bajo los nombres genéricos de vanguardia o vanguardias. Las vanguardias tuvieron auge principalmente en Europa, extendiéndose luego al resto del mundo, principalmente América del Norte, Centroamérica y América del Sur.




Origen
La pintura de Cézanne abrió camino para las variadas experimentaciones estéticas que caracterizarian las vangardias al inicio del Siglo XX.
El término vanguardia pertenece al léxico militar y designa la parte más adelantada del ejército, la que confrontará antes con el enemigo, la "primera línea" de avanzada en exploracion y combate. En el terreno artístico es, pues, la "primera línea" de creación, la renovación radical en las formas y contenidos para, al mismo tiempo que se sustituyen las tendencias anteriores, enfrentarse con lo establecido considerado obsoleto. El origen del concepto asi formado, proviene de la palabra Avant-garde /ɑvɑ̃ gɑʁd/ del idioma frances, termino con el cual serian reconocidos, durante mucho tiempo, los movimientos de este orden. Visto asi el vanguardismo no es un movimiento, sino una serie de conjuntos de movimientos de vanguardia o vanguardias, que manifestaban ansiedad de modernizacion, deseo de renovacion y experimentacion formal.



Contexto histórico y cultural



Desde el punto de vista histórico, el primer tercio del siglo XX se caracteriza por grandes tensiones y enfrentamientos entre las potencias europeas. Además de la I Guerra Mundial (1914-1918), tendrá lugar la Revolución Soviética (octubre de 1917), abriendo esperanzas para un régimen económico diferente para el proletario y para los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Tras los felices años 20 (los “años locos”), época de desarrollo y prosperidad económica, vendrá el gran desastre de la bolsa de Wall Street (1929) y volverá una época de recesión y conflictos que, unidos a las difíciles condiciones impuestas a los vencidos de la Gran Guerra, provocarán la gestación de los sistemas totalitarios (fascismo y nazismo) que conducirán a la II Guerra Mundial.
Desde el punto de vista cultural, es una época dominada por las transformaciones y el progreso científico y tecnológico (la aparición del automóvil y del avión, el cinematógrafo,...). El principal valor será, pues, el de la modernidad, o substitución de lo viejo y caduco por lo nuevo y original. En el aspecto literario, era precisa una profunda renovación que superase al romanticismo, al realismo y al simbolismo y el impresionismo precedentes. De esta voluntad de ruptura con lo anterior, de lucha contra el sentimentalismo, de la exaltación del inconsciente, de lo racional, de la libertad, de la pasión y del individualismo nacerán las vanguardias en las primeras décadas del siglo XX.
Europa vivía, al momento de surgir las vanguardias artísticas, una profunda crisis. Crisis que desencadenó en la Primera Guerra Mundial y entonces, en la evidencia de los límites del sistema capitalista. Si bien "hasta 1914 los socialistas son los únicos que hablan del hundimiento del capitalismo", como señala Arnold Hauser, también otros sectores habían percibido desde antes los límites de un modelo de vida que privilegiaba el dinero, la producción y los valores de cambio frente al hombre.
Resultado de esto fue la chatura intelectual, la pobreza y el encasillamiento artístico contra los que reaccionaron, ya en 1905, Pablo Picasso y Georges Braque con sus exposiciones cubistas, y el futurismo que, en 1909, deslumbrado por los avances de la modernidad científica y tecnológica, lanza su primer manifiesto de apuesta al futuro y rechazo a todo lo anterior. Conocida es la frase de Marinetti: "Un automóvil de carrera es más hermoso que la Victoria de Samotracia".
Así se dan los primeros pasos de la vanguardia, aunque el momento de explosión definitiva coincide, lógicamente, con la Primera Guerra Mundial, con la conciencia del absurdo sacrificio que significaba, y con la promesa de una vida diferente alentada por el triunfo de la revolución socialista en Rusia.
Corrían los días de 1916 cuando en Zúrich (territorio neutral durante la guerra), Tristan Tzara un poeta y filósofo rumano, prófugo de sus obligaciones militares, decidió fundar el "Cabaret Voltaire". Esta acta de fundación del dadaísmo, explosión nihilista que proponía el rechazo total:
"El sistema DD os hará libres, romped todo. Sois los amos de todo lo que rompáis. Las leyes, las morales, las estéticas se han hecho para que respetéis las cosas frágiles. Lo que es frágil está destinado a ser roto. Probad vuestra fuerza una sola vez: os desafío a que después no continuéis. Lo que no rompáis os romperá, será vuestro amo".
Louis Aragón, poeta francés.
Ese deseo de destrucción de todo to establecido llevó a los dadaístas, para ser coherentes, a rechazarse a sí mismos: la propia destrucción.
Algunos de los partidarios de Dadá, encabezados por André Breton, pensaron que las circunstancias exigían no sólo la anarquía y la destrucción sino también la propuesta; es así que se apartan de Tzara (lo que dio punto final al movimiento dadaista) e inician la aventura surrealista.
La furia Dadá había sido el paso primero e indispensable, pero había llegado a sus límites. Bretón y los surrealistas (es decir: superrealistas) unen la sentencia de Arthur Rimbaud (que junto con Charles Baudelaire, Conde de Lautréamont, Alfred Jarry, Van Gogh y otros artistas del siglo XIX serán reconocidos por los surrealistas como sus "padres"): "hay que cambiar la vida", con aquella de Carlos Marx: "hay que transformar el mundo". Surge así el surrealismo al servicio de la revolución que pretendía recuperar aquello del hombre que la sociedad, sus condicionamientos y represiones le habían hecho ocultar: su más pura esencia, su Yo básico y auténtico.
A través de la recuperación del inconsciente, de los sueños (son los días de Sigmund Freud y los orígenes del psicoanálisis), de dejarle libre el paso a las pasiones y deseos, de la escritura automática (que más tarde cuestionaron como técnica), del humor negro, intentan marchar hacia una sociedad nueva en donde el hombre pueda vivir en plenitud (la utopía surrealista). En este pleno ejercicio de la libertad que significó la actitud surrealista, tres palabras se unen en un sólo significado amor, poesía y libertad.



Características del vanguardismo



Una de las características visibles de las vanguardias es la actitud provocadora. Se publican manifiestos en los que se ataca todo lo producido anteriormente, que se desecha por desfasado, al mismo tiempo que se reivindica lo original, lo lúdico, desafiando los modelos y valores existentes hasta el momento.
Surgen diferentes ismos (futurismo, dadaísmo, cubismo, orfismo, constructivismo, ultraísmo etc.), diversas corrientes vanguardistas con diferentes fundamentos estéticos, aunque con denominadores comunes:
La lucha contra las tradiciones, procurando la novedad y la libertad.
El carácter experimental y la rapidez con que se suceden las propuestas unas tras otras.
En la pintura va a ocurrir una huida del arte figurativo en procura del arte abstracto, suprimiendo la pesonificación. Se expresa la agresividad y la violencia violentando las formas y utilizando colores estridentes. Surgen diseños geométricos y la visión simultánea de varias configuraciones de un objeto.
En la literatura, y concretamente en la poesía el texto va a ser realizado a partir de la simultaneidad y la yuxtaposición de imágenes. Rómpese tanto con la estrofa, la puntuación, la métrica de los versos como con la sintaxis alterando por completo con la estructura tradicional de las composiciones (por ejemplo en el Finnegans Wake o en el final del Ulises de James Joyce. Surge el caligrama o poema escrito de modo que forme imágenes pretendiendo así acabar con la tóxica sucesividad del hecho escrito o leído.
El poeta/artista/arquitecto vanguardista es inconformista, ya que el pasado no le sirve, tiene que buscar un arte que responda a esta novedad interna que el hombre está viviendo, apoyándose en la novedad original que se lleva dentro.
Se deben abandonar los temas nuevos, ya que carecen de sustancia y no responden al hombre nuevo.
En algunos movimientos hay una tendencia a hacer plástica en la coloración de las palabras.
En la poesía se juega constantemente con el símbolo.
Las reglas tradicionales de la versificación, necesitan una mayor libertad para expresar adecuadamente su mundo interior.
Reacciona contra el modernismo y los imitadores de los maestros de esta corriente, existe una conciencia social que los lleva a tomar posiciones frente al hombre y su destino.
Nuevos temas, lenguaje poético, revolución formal, desaparición de la anécdota, proposición de temas como el anti-patriotismo.
El punto de vista del narrador es múltiple.
Existe un vínculo estrecho entre al ambiente y los gustos del personaje.
Profundiza en el mundo interior de los personajes, pues se les presenta a través de sus más escondidos estados del alma.
El tiempo cronológico no es de suma importancia, sino el tiempo anímico y se toma en cuenta el aspecto presentacional, pues se limita a sugerir para el lector complete, el autor exige presencia de un lector atento que vaya desentrañando los hechos que se presentan y vaya armando inteligentemente las piezas de la novela de nuestro tiempo.




Características generales del Vanguardismo



Cosmopolitismo: las calles de todas las ciudades forman una red internacional más vital que la red de las academias.
Actitud ante la literatura como juego intrascendente, esteticismo. Abolición de los ornamentos, oscuridad rebuscada. Esquematismo.
Ingenio: ingeniosidad y fantasía frente a la realidad. Aforismos. Culto a la novedad y a la sorpresa.
Sentimientos: deshumanizan el arte obliterado todas las fuentes del sentimentalismo. Destruían el “yo”. Horismo.
Feísmo: desorden, estrafalario, chocante, anti-bello.
Morfología: lengua no comunicativa, el letrismo, la jitanjáfora y caligramas.
Sintaxis: destrucción de la sintaxis. Palabras en libertad. Se tachaban los nexos, las frases medianeras.
Métrica: abandono de los moldes eutróficos, de la rima, de la medida, del ritmo. Prosaísmo.
Temas: exclusión de lo narrativo y anecdótico.
Imaginismo: la metáfora.




Movimientos de Vanguardia en Latinoamérica



En tanto que el romanticismo, el realismo, el naturalismo y el simbolismo llegaron con cierta lentitud al Nuevo Mundo, y hasta tardaron décadas en algunos casos, los movimientos europeos de Vanguardia de los primeros treinta años del siglo xx encontraron un eco casi inmediato en los centros urbanos más desarrollados de Latinoamérica.
El proceso de asimilación y metamorfosis de los modelos comenzó a realizarse en la fuente y por escritores que no solo fueron espectadores de esos movimientos. Estos escritores hispanoamericanos encararon el fenómeno de las Vanguardias con una originalidad en que no faltaba el enfoque paródico o la lectura carnavalesca. Para ellos, el futurismo, el cubismo, el dadaísmo, el expresionismo y, más tarde, el surrealismo fueron menos escuelas cerradas y fiscalizadas por líderes apocalípticos (Marinetti, Tzara, Bretón, por ejemplo) que opciones abiertas al escritor Latinoamericano.
De ahí que las Vanguardias de la vieja Europa llegaran a la América en una versión singular que asumía distintos nombres (ultraísmo, creacionismo, estridentísimo) de polémica inserción en un concepto europeo. Una vez más, América practicaba sistemáticamente la carnavalización cultural.
Para el escritor latinoamericano testigo y, a veces, hasta actor en las Vanguardias europeas la tarea principal era recoger no lo que había de singular en cada uno de aquellos movimientos, sino lo que ellos tenían de búsqueda de una estética de la cultura emergente del siglo. Al margen de sus singularidades el cubismo fragmentaba la sintaxis de la obra de arte; el futurismo y el dadaísmos minaban el concepto mismo de obra poética; el expresionismo insertaba su poesía en el conflicto edípico que desgarraba la piel política de la Europa de la hecatombe de 1914, esas Vanguardias tenían un propósito común: liberar las artes y las letras del peso muerto de las Academias, Liceos, Universidades, Museos y Bibliotecas.
Sobre la ruina de una cultura humanística, eurocéntrica, que reconstruye una utopía cultural grecolatina a partir del Renacimiento, en las Vanguardias del siglo XX se buscaba una libertad que les permitiese el acceso al nuevo mundo creado por la segunda revolución industrial, ya posible en el papel, si no en la fábrica.
Lo que los unía era la Modernidad, concepto que no debe confundirse con el modernismo finisecular dominante en Latinoamérica y España en la transición de un siglo a otro y es el último movimiento del siglo XIX.
El artista de Vanguardia buscaba destruir de una vez por todas las servidumbres con respecto a la representación mimética de la realidad: ese ídolo de la burguesía victoriana que habría de emerger (después del estallido de las Vanguardias) convenientemente disfrazados de arte socialista o academicismo fascista en la horrible época del intervalo entre las dos guerras mundiales. Lo que era común a las Vanguardias era la propuesta de un arte libre en una sociedad libre.
















1 comentario:

ronald graterol dijo...

CHILE Y LA VANGUARDIA LITERARIA
El vanguardismo como movimiento literario artístico, aspira a hallar nuevas formas de expresión, según Vicente Huidobro. También este autor, plantea que este movimiento se caracteriza por la expresión de elementos naturales como un nuevo tema de representar al mundo, donde esa naturaleza es fuente de inspiración para que el poeta pueda expresar con palabras no rebuscadas lo que desea. Esto es evidente en el poema “La canción de los amantes” de Neruda específicamente en el siguiente fragmento:

…Miraban junto las estrellas.

No hallaban amor.

Cuando moría una mariposa, lloraban los dos.

¡Perdónalos Señor! (p.8)



El fragmento citado, según lo plateado por Huidobro es una representación del leguaje objetivo del poeta, que utiliza para nombrar las cosas del mundo. Además, se nota como el poeta se levanta y grita a la madre naturaleza, y ese levantamiento se debe a que el ser humano por naturalidad no puede evadir su medio de origen (la naturaleza que lo creo).También se evidencia, la manifestación del YO poeta en su mundo exterior, es decir, plantas, pájaros, frutos, etc. que de una forma u otra forman parte del medio donde el autor (poeta) se desenvuelve. Ahora bien, en “La canción desesperada” de Pablo Neruda se puede notar la representación de su YO tomando como fuente inspiradora la naturaleza:

(…) De ti las alas de los pájaros del canto.

Todo te lo tragaste como la lejanía, como el mar como el tiempo…

Era la sed y el hambre, y tu fuiste la fruta...

Ah mujer no se como pediste encontrarlo.

Era la hora de partir, la dura y fría hora, que la noche sujeta a todo horario… (P.15-16).



Cabe señalar, que los elementos que el poeta toma de su ambiente exterior en el ejemplo citado son: los pájaros, el mar, la fruta (la cual compara con una mujer) y otro elemento la noche. De aquí, que se puede ubicar a Neruda en el movimiento creacionista del vanguardismo, que según Huidobro eses un movimiento que se caracteriza por humanizar las cosas, por volver lo abstracto concreto y lo concreto abstracto y por concebir al poeta como un pequeño dios con gran poderes para crear con palabras, gracias al creacionismo entonces comienzan a darse cuenta que se podían crear poemas con un estilo propio e individual, estilos que no se confunden con la forma tradicional de hacer poesía. Para lograr todo esto, Huidobro se aleja de lo que es normal en la naturaleza. Entonces decide no imitarla, es por eso que este creador no pide que el poeta cante a la lluvia sino que el poeta haga llover. A partir de esto, se consigue una poesía diferente.

También se considera a Neruda un poeta creacionista, por el hecho de que este juega un papel activo en la composición y el engranaje de poemas, por que además su poesía es muy formidable y surge de su supraconciencia, es decir, que este juega con su imaginación para así poder traspasar las cualquier barrera y así lograr representar al mundo que lo rodea. Se debe resaltar que Pablo Neruda, para realizar sus poemas se fijaba detalladamente en las características físicas y psicológicas de una persona. Cabe acotar que Neruda dejo a un lado lo normativo en la escritura y fue muy liberal al realizar sus producciones.Es importante señalar, que a pesar de que Neruda en sus poemas destaca elementos del "CREACIONISMO", este tuvo mayor repercucion en el llamado "BOOM LITERARIO LATINOAMERICANO". Asimismo, no hay que dejar a un lado lo planteado por Huidobro sobre el creacionismo en el siguiente fragmento:

El poeta es un motar de alta frecuencia espiritual, es quien le da vida a quien no la tiene; cada palabra adquiere en su garganta una vida propia y nueva que va a anidarse palpitante de calor en el alma del lector. (p.238)

Y además añade: Los grandes poetas deben “Las bellas creaciones de un genio a una llama celeste, a un dios”

Finalmente, se pueden considerar a Huidobro y Neruda personajes de gran importancia en el tema del creacionismo (la vanguardia literaria latinoamericana) por el hecho de que en sus escrito se expresan temas de la libertad estética a priori de todas las vanguardias literarias como conciencia de crisis de la sociedad burguesa, sus temas poéticos desmantela el discurso instaurado, el texto modifica sus convicciones usuales y la subjetividad rebelde del artista gesta una literatura abierta al mundo, capaz de registrar los cambios y el ritmo frenético social como rechazo al modelo tradicional. En conclusión, Huidobro es el más radical del vanguardismo por su audacia estilística, por que rompe a las leyes de la sintaxis, porque hace una literatura totalmente cosmopolita, porque se permite una serie de licencias poéticas que no se le permiten ni a Neruda ni a los que vienen posteriormente. Por ese radicalismo, Huidobro, está considerado propiamente el más vanguardista de los poetas latinoamericanos. Además que inició el vanguardismo muy tempranamente, en 1914, superada su etapa modernista...


(Recuperacion de la actividad del vanguardismo literario latinoamericano)
Graterol Ronald CI: 17813971